POTENCIAL

En octubre del año 2002 quise llevar a cabo una vieja idea de profesionalizar el arcaico parchís. El mítico juego del parchís tiene unas particularidades que lo han hecho adictivo, sencillo y pocas veces imitado o mejorado, tan sólo podemos recordar esos tableros de 6 o 8 colores, en que únicamente se modificaban la cantidad de jugadores en liza.

El debate estaba en que si el ganador lo era por simple suerte o bien había una estrategia suficiente como para darle un mérito a la persona y no a los dados. Pues bien, con Potencial he querido darle la vuelta a la tortilla. Tenemos ante nosotros un gigantesco y complejo tablero de parchís en que el factor suerte de los dados ha desaparecido. A cambio dispondremos de unas cartas que tendremos que dosificar y jugar con ellas adecuadamente para ir avanzando y matando a nuestros contrincantes.

Además hay casillas de especial valor y otras variantes que hacen a este juego bastante divertido. Para mi tiene un significado especial por ser el primer juego de mesa en que la baraja de cartas es el motor fundamental del juego.